Pintor del mes
Leoncio Sáenz
Palsila, Matagalpa, 1935. Cursó estudios en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Managua desde 1954. Miembro fundador del Grupo Praxis y ex Director de la Escuela Nacional de Bellas Artes, en la Universidad Nacional Autónoma, León en 1971.
Pintor, dibujante, ilustrador de libros, revistas, fundas de discos y suplementos culturales, autor de murales y esculturas públicas y monumentales.
Reconocimientos:
1981. Premio de Pintura. Certamen Nacional de Artes Plásticas.
1982. Premio en Dibujo. Certamen Nacional de Artes Plásticas: Luchamos por la Paz y la Soberanía.
1988. Orden Independencia Cultural “Rubén Darío”.
2000. Declarado “Ciudadano del Siglo” por Fundemos del Banco del Café y el Instituto Cultural “Rubén Darío”.
2006. Orden Carlos Garzón, otorgada por Unión de Artistas Plásticos (UNAP).
2007. Nominado por la Comisión Nicaragüense de la UNESCO, para el proyecto de declaratoria como Tesoro Humano Vivo.
Connotado y prolífico pintor, conocedor de muchas técnicas. En sus dibujos abstractos utiliza los palimpsestos y en sus pinturas las técnicas mixtas e incisiones a la manera de los petroglifos indígenas. A través de su pintura, ha rescatado algunos símbolos de la cultura prehispánica y colonial creando bellísimos murales donde refleja el mestizaje propio de América. La finalidad de su obra es el rescate y difusión de las expresiones y manifestaciones folclóricas de los pueblos y ciudades nicaragüenses.
Ilimitados han sido sus recursos y temas: el planismo y su sentido de aglomeración de los códices, el jaguar y la serpiente, la cerámica y los petroglifos precolombinos; el pez y el ángel cristianos; el mundo doméstico (niños, casas, escenas amorosas); denuncias testimoniales (cárceles, torturas); folklore y festividades religiosas; el paisaje telúrico y solar, marino y lacustre.(JEA, Julio 2006)
Entre el dibujo a plumilla y el color, el óleo plano y frotado, Leoncio Sáenz, suele superponer objetos metálicos, chatarra menor que se encuentra tirada por las calles y en los talleres de mecánica automotriz y sobre ellos suelta el spray –un poco al azar controlado-, para conseguir dos efectos que son concesiones al dibujo: volúmenes vacíos y fondos volátiles, puntillos aéreos, finos. Técnica mixta sabiamente gobernada, de aquí que su producción acuse una factura, uno de los acabados más nítidos, límpidos que se pueden encontrar en las artes plásticas nicaragüenses. (Julio Valle-Castillo, julio 2006)
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